LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y LA CONSTRUCCIÓN DE LA REALIDAD.

Nuestra realidad se compone de diversas experiencias sociales, culturales y ambientales donde el sujeto se desenvuelve a diario. Bajo este concepto, los Medios de Comunicación son modeladores de nuestra realidad.

La última década del Siglo XX, o quizás antes, trajo consigo un cambio importante en nuestra sociedad, derechamente saltamos a lo que algunos autores han denominado la Era de la Información. Información que es un factor preponderante a la hora de construir la realidad que nos rodea y cómo entendemos los procesos sociales y culturales que se producen en nuestro mundo.

Para algunos autores como Peter Berger y Thomass Luckmann, existen cinco elementos fundamentales que estructuran la tríada realidad interpretada/significado subjetivo/mundo coherente: a) la conciencia , que define la intención y la búsqueda de objetos; b) el mundo intersubjetivo , que se comparte con los demás; c) la temporalidad , como carácter básico de la conciencia (orden temporal); d) la interacción social , que crea esquemas tipificadores; e) el lenguaje , como elemento clave objetivo (externo al individuo) que facilita la estructuración del conocimiento en términos de relevancia.

Esta peculiar perspectiva de la sociología del conocimiento, nos permite adentrarnos en un tema en que los Medios de Comunicación tienen mucho que decir, la construcción de la realidad. Lo primero que debemos entender, es que los Medios de Comunicación no surgen en forma espontánea, sino que más bien son una respuesta a los factores sociales, económicos, culturales, naturales, ambientales, políticos e ideológicos de nuestra sociedad.

Al ser parte de estos factores, los Medios de Comunicación actúan como modeladores de esta realidad y el periodista surge como un mediador social, que es capaz de mirar allí donde nuestros ojos no llegan y nos trasmite acontecimientos que pasarán a ser parte de nuestro escenario mental.

Tal como lo hemos expresado, el medio por el cual comprendemos nuestra realidad es el Lenguaje, en el más amplio sentido de la palabra (verbal, no verbal, sonido e imagen). De esta forma, un acontecimiento será más comprensible en cuanto sea más cercano a nuestra lengua materna. Por tanto, diremos que el Mensaje estará influido, en primer lugar, por el Lenguaje utilizado, pero no sólo esto; en la clásica teoría de la comunicación (emisor-mensaje-receptor) el mensaje se verá afectado además por el mundo intersubjetivo, la temporalidad y la interacción social. Para finalmente, constituir la conciencia de un hecho o acontecimiento determinado.

Hechas estas aclaraciones teóricas, podremos avanzar hacia la forma como los Medios de Comunicación construyen nuestra realidad, y más de fondo, cómo es presentado el Conflicto árabe-israelí en la prensa nacional y mundial.

 

La propiedad de los medios y el rol del periodista.

Como se ha dicho un Medio de Comunicación (diario, radio, televisión o página de Internet) no surgen espontáneamente, sino por el contrario de un grupo de personas que quieren comunicar algo a otras personas, esto en el sentido más básico de su estructura. La conformación de este grupo de personas no es al azar, ellas están unidad por intereses económicos, sociales, políticos o culturales. Lo anterior implica, que este grupo posee una visión común o convergente respecto de la realidad circundante.

Esta visión a la cual hacemos referencia, se podría entender como la Política Editorial de un medio de comunicación y será, por tanto, la pauta a seguir por quienes se desempeñen en dicho medio.

A su vez, los periodistas también poseen una visión propia de la realidad, la que ha estado influenciada por sus propias experiencias, conocimientos e inclusos sentimientos o afecciones. De tal forma, nos encontramos que en toda noticia que se comunica persisten dos visiones, la primera del medio y la segunda del periodista.

Resumiendo, diremos entonces que si un medio tiene una tendencia o visión determinada está primará a la hora de informar sobre un hecho o acontecimiento. Por otra parte, el periodista también realizará una comprensión del hecho o acontecimiento, en virtud de sus propias experiencias, por lo cual aún cuando trate de mantener su imparcialidad u objetividad, siempre será subjetivo. Pues, no existen dos visiones u opiniones iguales sobre un mismo hecho, pese a que puedan existir concordancias sobre el mismo.

Entonces cabe preguntarse cuál es el interés o la intencionalidad que se persigue tras una determinada noticia. A modo de ejemplo, recordaremos una nota que la cadena de noticias CNN difundió mundialmente durante la primera Guerra del Golfo (1991) y en la cual se mostraba a una joven niña kuwaití, que relataba los horrores que debió enfrentar su familia al huir de Kuwait por la invasión iraquí. Meses más tarde se sabría que se trató de un montaje, pues la niña no estaba en Kuwait en el momento de la invasión, era miembro de la familia real que estaba en Europa y que su aparición obedeció a sensibilizar a la opinión pública mundial respecto de lo que sucedía en esa nación árabe.

No hay que ser muy listo para reconocer que la intención del medio al difundir la noticia de la niña kuwaití, tenía una connotación política y de justificar la intervención militar de Estados Unidos en el Golfo Pérsico, vistiendo la incursión militar como una acción en favor de la libertad y ocultando las verdaderas razones, que eran las enormes reservas petroleras de la pequeña nación árabe. Puede que CNN haya sido utilizada conciente o inconcientemente, sin embargo, el punto está en que esas imágenes ayudaron a modelar en parte una visión general de que Irak estaba violando los derechos humanos y territoriales de Kuwait, atrayendo la simpatía a la causa de su liberación.

Pero no sólo intencionalidades políticas se esconden detrás de las noticias, también hay temas económicos o sociales que son presentados de determinada forma para atraer la simpatía o antipatía de la opinión pública.

El caso palestino.

Quizás una de las visiones mediáticas más contrapuesta es lo que ocurre con el conflicto palestino-israelí, donde se enfrentan dos visiones o realidades del mundo que son diametralmente opuestas y que han estado en colisión por años.

No ahondaremos en las causas de este conflicto, pues no es el objetivo del presente artículo, sino más bien discutir como se presenta en los medios de prensa nacionales. Lo primero que deberíamos dejar por sentado, es que gran parte de la cobertura se realiza mediante agencias noticiosas, la gran mayoría de ellas con sede en Europa y Estados Unidos.

Han sido muy pocas las ocasiones en que medios chilenos han enviado corresponsales a Medio Oriente y en la mayoría de los casos han obedecido a los conflictos que se han desarrollado en la zona (Guerra del Golfo, Invasión Irak y la reciente invasión Israelí al Líbano).

Por consiguiente, la perspectiva de las informaciones que recibimos de Medio Oriente es bajo la óptica de periodistas occidentales. Sin embargo, no podemos olvidar que Palestina es un país que no es autónomo ni plenipotenciario, por lo que los sensores israelíes restringen el acceso de la prensa a determinadas comunidades palestinas.

En estas condiciones no son muchas las libertades que los periodistas pueden tener para elaborar sus informes. Sin embargo, de los acontecimientos que se han conocido, hay muchos que destacan por su brutalidad y por la falta absoluta de respeto o consideración por la vida humana. En un rápido recorrido por medios nacionales como El Mercurio, La Tercera , La Nación y La Segunda , la mayoría de las noticias que aparecen hacen referencia al conflicto, las muertes y destrucción, hacia ambos lados.

Por consiguiente, la visión que existe de Palestina es la de una zona de conflicto, en la que la gente puede morir en cualquier momento sin razón aparente, en que proliferan los grupos violentistas y donde impera una gran anarquía. Esta visión contrasta, con los esfuerzos que están realizando los propios palestinos por salir adelante en una situación de guerra, donde la resistencia tiene que ver con una intervención y destrucción sistemática de lo que les resta de territorio sumado al orgullo de ser árabes y no con una filosofía terrorista.

Comprender las particularidades de esta cultura, golpeada por años de guerra, oprimida y sin derecho a tener un Estado propio, resulta vital a la hora de informar y comprender lo que ocurre en Palestina. Hace algunos años, tuve la posibilidad de leer un artículo excepcional de la Revista El Sábado de El Mercurio, titulado Jeningrado, donde se hablaba de la resistencia palestina a la invasión de tanques y retroexcavadoras israelíes en la ciudad de Jenín. Se hablaba de la valiente resistencia, de lo cruento de los combates, de los cientos de víctimas y de la destrucción de las viviendas, etc.

Estos artículos y otros han servido para conformar una visión de la realidad dramática en Palestina. Sin embargo, cabe preguntarse porqué la opinión pública y las autoridades internacionales no han actuado de forma más decida en este conflicto, qué está significando el genocidio del pueblo palestino. Las razones quizás no las encontraremos hoy y pueda que sean objeto de otro artículo.

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